Hay momentos en los que sabemos que algo no está funcionando, pero no conseguimos ver con claridad qué nos está ocurriendo.
Una sesión es un espacio para parar, ordenar lo que estás viviendo y observarlo desde una perspectiva diferente.

La sesión parte de una conversación cercana y honesta sobre aquello que estás viviendo.
A través de preguntas y de una mirada diferente sobre la situación, iremos observando qué patrones pueden estar repitiéndose, qué emociones aparecen y qué puede estar influyendo en tu manera de vivir o afrontar ese momento.
No se trata de decirte qué tienes que hacer, sino de ayudarte a comprender mejor lo que estás viviendo para que puedas encontrar tus propias respuestas y tomar decisiones con mayor claridad.